Izquierda Unida y Si Se Puede Aranda consideran que la premura del RAP para zanjar el lunes definitivamente si hay acuerdo para una futura moción de censura podría romper las negociaciones ese mismo día, puesto que dudan de que puedan recuperar en una sola reunión la desconfianza que les ha generado el mismo proceso de negociación.
Si las discrepancias no se abordan dentro, acaban saliendo al exterior. Es lo que está ocurriendo en las últimas jornadas entorno al pacto de izquierdas que busca un acuerdo para cambiar el signo de la alcaldía de Aranda a través de una moción de censura, cuyos interlocutores están comenzando a hacer públicas las diferencias que les separan y que no se están abordando en los diálogos que mantienen de forma periódica.
Tanto Izquierda Unida como Si Se Puede Aranda consideran poco menos que imposible que se cumpla el reto planteado por RAP para la próxima reunión del pacto de izquierdas, en la que la formación localista quiere que salga ya definido y concretado el futuro de la moción de censura. Reconocen en ambos casos que lo dialogado hasta ahora son generalidades, por lo que quedan muchos acuerdos fundamentales a los que llegar que desbordan la capacidad de una única reunión. Pero también coinciden en que la reunión del lunes será crucial porque en ella es imprescindible que se aborde la elaboración de una propuesta conjunta de remanentes. Un reto en el que también encuentran muchas dificultades, aunque no consideran imposible, a menos que el RAP se empeñe en precipitar el acuerdo en la próxima reunión.
Igualmente están dispuestos a abordar el reto que también plantea el partido local de asumir responsabilidades en un futuro equipo de gobierno, aunque en ambos casos lo vinculan tanto a estar de acuerdo con el proyecto de gobierno que se acuerde y a que sus respectivas asambleas lo aprueben.
Tanto Izquierda Unida como Sí se Puede Aranda se han mostrado muy molestos con las declaraciones públicas del RAP poniendo condiciones a la negociación. Para empezar desconfían de las verdaderas intenciones de un partido que negocia a la vez con el partido popular y para hacerle una moción a su equipo de gobierno. Pero aún les molesta más que RAP quiera poner condiciones al pacto cuando aseguran que no se han tenido en cuenta las que propusieron cada uno de ellos: Izquierda Unida recuerda que se rechazó su propuesta de llevar acuerdos conjuntos a las comisiones informativas como experiencia piloto de un futuro acuerdo de gobierno y desde la formación morada arandina recuerdan que se rechazaron a aplazaron los requisitos que pusieron al pacto, para el que pedían que se aceptaran la comisión de investigación de Proincove, el límite al salario de la alcaldesa o la elaboración de presupuestos anuales.
Pese a que ni Si se Puede ni Izquierda Unida dan por perdida la negociación del pacto, en ambos casos se expresa mayor desconfianza y escepticismo que al comienzo de los encuentros. Mario Martín, portavoz de Si Se Puede Aranda considera incluso que dadas las circunstancias el lunes podría ser el punto y final de este proceso, porque es difícil eliminar de un plumazo la desconfianza que acumulan.