Los de Senovilla se desquitan del mal sabor de boca ante Ainatasuna tras doblegar con claridad a los alcarreños (30-21) en el segundo test de preparación
Victoria para mirar con optimismo al futuro. El Villa de Aranda recupera la sonrisa ante Guadalajara en la preparación de la segunda vuelta. El mal sabor de boca con el que regresó el equipo tras medirse a Anaitasuna el pasado sábado quedó olvidado este martes. El triunfo 30-21 frente a los de César Montes sirvió del bálsamo.
El equipo demostró "estar más fresco", como apuntó al término del encuentro el técnico amarillo, Álvaro Senovilla. "El otro día el equipo estaba muy pesado", añadió, no sin admitir que "tampoco hicimos las cosas como hubiéramos querido", afirmó.
Lo más positivo del encuentro, la recuperación, ya definitiva, del brasileño André Amorin. El lateral zurdo dio equilibrio, y descanso en esa posición a Iker Antonio. Fundamental para ambos y para el beneficio del bloque.
Ahora el equipo entrenará hasta el próximo viernes antes de que Senovilla de descanso sábado y domingo. Después última semana de la preparación con la vista puesta en el cuadrangular que el equipo jugará en León.