El Villa de Aranda, centrado en la lucha por la permanencia, recibe a un Barcelona, líder de la liga, que centra sus aspiraciones en la Champions. Amorin y Solenta regresan al equipo. Los azulgrana cuenta con Antonio García tras firmar hace unas jornadas.
Jornada de trámite para el Villa de Aranda ante la visita del Barcelona. Ese es el guión previsto para el encuentro en la tarde del sábado (17 h) en el Príncipe de Asturias. Pero... ¿se obrará el milagro?. Nadie se acuerda ya de la última derrota del conjunto culé en liga Asobal, competicón que domina a su antojo.
Más allá de soñar, los amarillos con datos sobre la mesa, han sido de los pocos equipos, sino el único, que tiene el honor de haber doblegado a los culés al menos en una parte. Fue en el duelo de la primera vuelta, en la segunda mitad en el Palau. Una cancha donde además, el año pasado, dio un recital en la primera parte para irse ganando al descanso. Datos son datos.
Sea como fuere, los de Álvaro Senovilla no se juegan nada más que el honor de hacer en partido digno ante los de Xavi Pascual y no ser mera comparsa. Perder con dignidad, piensan muchos.
Para este encuentro, el técnico vallisoletano cuenta con toda la plantilla a dispisición tras la llegada de los flamantes campeones del Panamericano Júnior, André Amorin y Peter Solenta.
Por su parte el cuadro catalán contará en sus filas con el flamante fichaje de Antonio García firmado hace unas jornadas.