Los blanquiazules superan al filial del Celta con goles del pichichi Pau Franch y Portero. Los de El Montecillo cumplen el objetivo de superar a Astorga y Celta B en casa. La ventana sobre la zona de descenso se va a los nueve puntos.
La Arandina madura con paso firme. La permanencia ya no es una aspiración, más bien se ha convertido en una realidad. Nueve puntos por encima del descenso. Los tres sumados ante el Celta B certifican que el equipo, a pesar de las bajas, es capaz de competir contra cualquiera. Una escuadra que ha dado su particular golpe de autoridad cuando era necesario.
Lo demostró en Santander, lo certificó ante el Astorga y ayer disipó todas las dudas. Este equipo está muy hecho. Sin la pareja de centrales habituales Noche, por sanción y Pajarero, por lesión, Bermúdez utilizó una dupla inédita con Seoane y Pablo que apenas mostró fisuras. Quizás al final con el mayor empuje de un filial celeste que se aferró a la heroica para seguir aspirando a la salvación. No pudo. Esa fue una de las lecturas más positivas, como también lo fue el regreso del mejor Nico. Extraordinario. Pase perfecto para una asistencia de mago en el 1-0 que logró el máximo goleador, Pau Franch. Con un maravilloso pase con pecho el murciano destrozó las dos líneas de contención que los gallegos aglutinaron en su área para dejar sólo ante el meta a Pau. Gol. En ventaja el equipo siguió creciendo, pero apenas hubo más ocasiones claras. Con la ventaja mínima se pasó por los vestuarios.
CONSOLIDACIÓN Y PÁJARA
En la reanudación, el equipo siguió a por el partido y fruto llegó el segundo obra de Portero. 2-0. Formidable. Pero a partir de ahí el equipo no pudo hacer el tercero y llegaron las urgencias con el 2-1 de los gallegos.
Un balón que sacó como pudo Álex con los pies, y una sangre fría que cortó el aliento en la grada, pasó al debe de ocasiones celtiñas. Fue el primer aviso. Después balón al larguero, la expulsión viguesa de Riera, el empuje gallego y la reorganización táctica con la entrada de Borja Plaza, que regresaba tras lesión, fueron tres situaciones que describieron los momentos de agobio que tuvo que pasar la Arandina en la parte final del encuentro. Con uno más el equipo sufrió. Final.
La Arandina sube ahora un puesto en la clasificación y es dúo décima con 32 puntos. Los blanquiazles suman siete puntos de renta sobre el play out y nueve sobre el descenso. Comodidad.
EL LOGROÑÉS EN EL PUNTO DE MIRA
El equipo entrenará este lunes pensando ya en el duelo de Las Gaunas ante el Logroñés con las dudas de Pajarero y Adeva, que sigue con el menisco de su pierna derecha tocado desde hace varias jornadas y ayer se dolió en la entrada que propició que el Celta B se quedara con uno menos.