Los blanquiazules, superiores durante todo el encuentro, sufrieron la remontada de un Somozas que logró el gol del triunfo a falta de diez minutos, y de penalti. Tercer encuentro en tierras gallegas, tercera derrota. El equipo acaba la jornada ocupando el puesto de promoción de permanencia.
La Arandina pierde en Somozas (2-1), a pesar de ponerse por delante, y cae al puesto de promoción de permanencia por primera vez en la temporada.
Parece que 'haberlas... debe de haberlas'. Modificando el refranero popular gallego los blanquiazules mantienen su maleficio con Galicia esta temporada. Hasta el momento los de El Montecillo no han logrado puntuar en el noroeste peninsular. Tercera visita de la temporada y tercera derrota. Lo peor de todo es que en esta ocasión el equipo no mereció en absoluto tal resultado. Las sensaciones fueron muy positivas. Dominio del encuentro, el equipo logró ponerse por delante, pero no sentenció y fuera por lo que fuere acabó saliendo de vacío del Manuel Candocia. El encuentro se puso de cara para los blanquiazules cuando Adri, a la salida de un córner magistralmente botado por Gonzalo, hizo el 0-1 en el minuto 40. El tanto hacía justicia a lo ofrecido por los dos equipos sobre el terreno de juego. Fue la Arandina la que quiso el esférico. Del mismo modo el Somozas parecía sentirse a gusto en su 'rol' de equipo contragolpeador. De hecho a los 17 minutos pudo haber logrado ponerse por delante en un mano a mano ante la meta de Diego, que el cancerbero ribereño supo frenar.
Además, de esas ocasiones el encuentro dejó a dos equipos que ofrecieron mucho más en el juego entre áreas que en las mismas.
La reanudación comenzó con una Arandina dominadora y una escuadra gallega que, cual asesino silencioso, esperaba su momento. Un instante que llgaría a los 60 minutos, cuando Añón, pertendido en su día por la entidad ribereña, logró el empate a la salida de un saque de falta bien ejecutado por los coruñeses.
A pesar del mazazo la Arandina no le perdió la cara al encuentro y siguió al ataque. Pero el fútbol no entiende de intenciones ni ornamentaciones sino de goles y eso fue lo que hizo mejor el Somozas que la Arandina, lo único.
De nuevo mazazo para los blanquiazules a falta de diez minutos para el final cuando un conservador Somozas provocaba a la contra un penalti que Diego cometió en una arriesgada salida. La pena máxima la transformaría el propio Añón, nuevamente.
En definitiva nueva decepción de una Arandina que expuso en ataque y se vio superar en defensa ante el acierto de un Somozas que sale de las posiciones de descenso a costa de los ribereños.