El club ya le comunicó, hace apenas una semana, que no contaba con él para el nuevo proyecto, sin embargo el jugador sigue ejercitándose con el primer equipo. El director deportivo, Álex González, afirma que "está haciendo trabajo específico para recuperar la forma física".
La Arandina sigue dando muestras de ser una entidad muy verde en la toma de decisiones. El último caso que demuestra la poca diplomacia de un club que dice "querer asentarse en Segunda B" es el de Luis Obispo. El jugador ha sido apartado del trabajo junto al resto de sus compañeros, una vez que el club le comunicara el pasado miércoles que no contaban con él. Rocambolesco.
Una decisión que no sorprende a tenor de los antecedentes hace apenas menos de un mes. Primero con el ya ex entrenador Javier Bermúdez, al que 'marearon' durante un mes para finalmente comunicarle que no continuaría al frente de la parcela técnica. Y segundo, Adri. El que fuera capitán del equipo tras ocho temporadas vistiendo la camiseta blanquizul, y a quien el club le 'obligó' a renunciar a vestir la camiseta sino se ajustaba a las pretensiones económicas que le ofrecían. Un episodio que se resolvió con la salida forzada del jugador a quien se le llegó a pedir que renunciara a una indemnización que le corresponde por derecho salarial. Reprochable.
Pues bien ahora se trata de Obispo, un jugador que la pasada temporada se la pasó en el dique seco por culpa de una lesión. Obispo llegó a salir cedido para poder seguir jugando antes de regresar. Circunstancia ésta, la de su vuelta, que parecía no contemplar la entidad en el inicio de este nuevo proyecto. Obispo tenía contrato. ¿Lo quieren? o ¿no lo quieren?. Una cuestión que puede hacerse ante la decisión de comunicarle que no cuentan con él y a reglón seguido verlo entrenar apartado del resto de sus compañeros. ¿Qué se pretende?, ¿el club está forzando que sea el jugador quién decida marcharse?, si es así, ¿con qué intención?, ¿abaratar su despido?, ¿no desembolsar la cuantía la ficha a un jugador que tiene contrato?. Una vez más, y ya son varios los casos en esta pretemporada, en los que la Arandina ha decidido tomar un camino que perjudica y mucho la imagen de una entidad que merece mayor respeto.
OTROS VIENEN
Al mismo tiempo se hace oficial la llegada de dos nuevos refuerzos el de Saúl Crespo (Ponferradina) y Rubén Garcés (Toledo). El primero ya lo adelantó esta casa el pasado fin de semana a través de una información publicada en este mismo medio. Noticia en la que también se avanzó la intención de firmar a otro jugador del Toledo, como así fue. Curioso, ya son tres los ex jugadores de cuadro manchego que formarán parte de la Arandina la próxima temporada.