El Sardinero vio una de las mejores versiones estratégicas de los blanquiazules. El equipo replegó líneas en la primera parte y en la reanudación certificó el punto tras poner dos puntas y sorprender a los racinguistas, desdibujados. Los ribereños amplían ahora a cinco puntos su ventaja sobre el descenso.
La Arandina logró un valioso empate en la primera visita de su historia a El Sardinero tras ofrecer una gran imagen como bloque. El punto permite a la escuadra blanquiazul alejarse un poco más de los puestos de descenso.
El equipo de Javier Bermúdez desesperó por momentos a un Racing al que le costó demostrar su superior categoría. El orden táctico y los errores fueron protagonistas en el primer acto. La Arandina juntó sus líneas para crear un hermetismo que acabó atragantando a los de Munitis. Las pérdidas blanquiazules provocaron las llegadas cántabras. Jugadas de ataque que carecieron de acierto rematador. 0-0. Resumen de la primera parte.
La reanudación dio para mucho. La intrahistoria del encuentro, el orden táctico, el control del partido dejó la labor desde el banquillo de la escuadra arandina. Javier Bermúdez movió ficha, sacó otro delantero y desmontó a un Racing, lento, que no supo mostrar un discurso claro ante el atrevimiento blanquiazul. Adeva, Pajarero y un posible penalti sobre Pau Franch pusieron el susto en el cuerpo a los cántabros en tres acciones más que destacables. Las llegadas de los de Javier Bermúdez se multiplicaron.
El Racing tenía que mover ficha y apretó, sobre todo en la parte final, pero no pudo encontrar huecos en el férreo sistema visitante. El marcador no se movió. Final y 'puntazo' para la Arandina.
Ahora con 26 puntos los ribereños ascienden a la 13ª posición y aumentan hasta los cinco su distancia sobre los puestos de descenso antes de recibir en El Montecillo de manera consecutivamente a Astorga y Celta B, rivales por la permanencia.