El jugador, con ficha tras ir cedido la pasada temporada, se había sumado a los entrenamientos desde el primer día. Ahora el club deberá indemnizar al jugador por incumplimiento de contrato.
La Arandina ha comunicado a Luis Obispo su intención de no contar con sus servicios para la temporada que está a punto de comenzar. Después de dos semanas de trabajo el jugador recibió la notificación de la entidad este miércoles 3 de agosto fecha en la que el equipo disputó su tercer amistoso de pretemporada y en el que Obispo disputó varios minutos ante el Burgos Promesas.
Una decisión tomada por el club que no tendría mayor relevancia sino se tratara de un futbolista que ha demostrado su compromiso en las dos temporada que ha permanecido en el club, y en las que, en la última hizo todo lo posible por recuperarse de una lesión de pubis. Un asunto que tampoco trascendería sino fuera porque el club no contemplaba a Obispo en el proyecto de esta temporada, tras haber sido cedido al Villaralbo, con el consiguiente regreso a Aranda como estaba establecido por contrato. Un capítulo que no sería un problema si el club hubiera comunicado al jugador la intención de no contar con él desde el primer día y no haberlo hecho tras dos semanas de trabajo y el día de su cumpleaños. Lamentable.
Ahora el futbolista estará en su derecho de pedir la indemnización correspondiente al contar con contrato en vigor y dejar la disciplina arandina.
OTRO CASO MÁS
Vergonzoso. Así se puede calificar la decisión de un club que en los últimos tiempos ha decidido caminar por la senda de la descortesía como demostró en el proceso de negociación para la renovación del que fuera entrenador hasta la pasada temporada, Javier Bermúdez, o con el capitán Adri, tras ocho temporada vistiendo una camiseta con la que ha ascendido dos veces a Segunda B, disputado varias fases de ascenso y sufrido las desgracias del descenso y las eliminaciones de los play off.
Casos que se han ido solapando en el tiempo, paso a paso ¿habrá más?.