El gerente de la entidad del Príncipe de Asturias desvela ese malestar en los micrófonos de Radio Aranda Cadena SER y apunta que no pueden realizar una auditoria ante la falta de documentación existente en el club a su llegada
El Villa de Aranda clama por llegar a final de temporada, pero sobre todo por poner remedio a unos problemas heredados. El actual gerente y secretario técnico del club, Julián Rasero, ha puesto los puntos sobre las ies tras el último episodio calamitoso de una entidad que quiere volver a empezar de cero. Rasero, presente en los micrófonos del programa de deportes de esta casa, El Banquillo de la SER, ha expresado claramente, repasando todas las parcelas del club, la actual situación del Villa de Aranda tras la llegada de la nueva directiva hace ya unos meses.
El último despropósito ha sido la denuncia por impagos de siete jugadores de la actual primera plantilla. Una maniobra que sorprende a Rasero ya que "nosotros hablamos con los jugadores en su día sobre este tema y les dijimos que si tenían intención de realizar esas demandas esperaran a que el club pusiera en orden todas las cosas. Pero cual fue nuestra sorpresa cuando el presidente Álvaro Perote se enteró en una reunión federativa que las denuncias ya se había tramitado pocos días después", explica Rasero. Esta situación además de sorprender a los directivos es un gesto más, como ha explicado el gerente de la entidad amarilla, de que "ni desde la plantilla, ni desde el cuerpo técnico, se está respetando el trabajo que estamos realizando", apunta Rasero, a lo que añade que "y es así porque alguien de las antigua junta directiva, que nos debe tener mucha animadversión, está malmetiendo", sentencia.
El secretario técnico del Villa de Aranda quiere dejar claro además que "con este gesto -en referencia a las denuncias- los jugadores no entienden lo que les dijimos sobre que esperaran porque esto no es bueno para la imagen de un club donde muchos tendrían que estar agradecidos de estar, y porque ahora lo que han provocado es que de cobrar lo hagan más tarde por la cantidad de trámites burocráticos".
Ahondando en la denuncia de los jugadores, y preguntado si desde el club se tiene intención de que tenga lugar un diálogo para evitar las demandas, Rasero afirma que "si, claro que vamos a hablar con ellos, por dos cosas. La primera porque la denuncia está mal hecha. Y la segunda porque a varios de los denunciantes no se les debe el dinero que reclaman. Están mal asesorados".
Este aspecto refleja el mal momento por el que atraviesa deportivamente el equipo que ya el pasado sábado en Logroño dejó muestras evidentes de que los jugadores no están centrados tras perder 40-27 ante Naturhouse. Un argumento que cobra peso cuando anteriormente, y sin televisión de por medio, protagonizaron otro partido lamentable ante Granollers cayendo por 28-35, en una primera parte que finalizó 11-22.
Más allá de este capítulo, que podrían tener novedades en las próximas horas o días, el gerente y secretario técnico del Villa de Aranda manifiesta que "lo que ya sólo esperamos es que esta temporada acabe de la mejor manera posible y podamos comenzar a proyectar la siguiente".
DEUDA Y AUDITORIA
Otro de los puntos ineludibles que repasa Rasero es el ámbito económico. Preguntado sobre la deuda que atesora el club, el directivo afirma que "ahora mismo estaremos entre los 100.000 euros y 120.000 euros de déficit". Una cifra menor de la esperada ya que como expresa, "los ingresos de televisión van a ser mayores de lo esperado y eso nos da algo de oxígeno".
Una de las maniobras en la trasparencia que prometió esta nueva directiva es la de poner el orden esta capítulo de cuentas. Algo que no es sencillo y menos cuando es prácticamente imposible realizar una auditoria. "Hemos ido a realizarla y allí donde fuimos, por ejemplo a los auditores del Albacete o al Atlético de Madrid, lo que nos dijeron es que es imposible realizarla". Rasero explica que "con los papeles que tenemos, los que hemos encontrado en el club, y los que ha dejado la anterior directiva, sin un libro de cuentas, con todo lo que podemos aportar es imposible hacer nada".
De todos modos, el ánimo del nuevo grupo de personas que están al frente del objetivo de reflotar al Villa de Aranda no decae y miran al futuro, para paso a paso y con optimismo, puedan seguir adelante. Así, Rasero recordó que "tenemos este fin de semana la paellada donde esperamos que estén todos aquellos que quieren a este club porque lo que se recaude tendrá como único destino pagar a los jugadores", apunta, mandando un mensaje a los propios jugadores para que entiendan que la entidad está haciendo todo lo que está en su mano para cumplir con su obligación, la de pagarles, sabiendo como están las cosas por todo aquello que no se hizo en el pasado.