Los de Senovilla se sobreponen a las bajas para derrotar a un cuadro manchego que reaccionó al final (29-28).
El Villa de Aranda vuelve a ganar. El cuadro amarillo se impone a Cuenca (29-28) tras un encuentro en el que el juego en equipo y el fondo de armario son claves. Las bajas de los tres brasileños Amorín, Solenta y Nantes -máximo goleador de Asobal- y la reacción de Cuenca la pasada jornada ante Cangas hacían pensar en un duelo más que complicado para los de Senovilla.
El primer tiempo vio a dos equipos con fuerza, pero erráticos. Primero los ribereños no acertaron en la toma de decisiones a la hora de seleccionar sus mejoores opciones de lanzamiento. Un inicio del que aprendieron los ribereños para, tras verse por detrás en el marcador en varias fases del primer acto (7-8, min. 15; 8-10, min. 20), supieron mantener la calma y aprovechar su momento. El resurgir amarillo llegó de la mano de Juanlu, Adri y sobre todo el capitán Bicho. Diez minutos finales que acabaron por cerrar el primer envite en ventaja mínima para los locales (13-12).
Ya en la reanudación, el paso de los minutos puso de cara el duelo para un Villa de Aranda que llegó a tener una ventaja de hasta seis goles (27-21). Aunque hasta llegar a esas rentas hubo que trabajar duro. La semana de entrenamientos, con muchos problemas para realizar entrenamintos de calidad ante las ausencias, hizo que Senovilla buscara soluciones para que sus hombres importantes llegaran dosificados al final. El juego con los dos centrales propició buenos minutos con los que poco a poco la escuadra del Príncipe de Asturias se marchara en el marcador.
Y como no hubo susto. Sobre todo cuando los hombres de Lidio Fernández, exhaustos, lograron con más fé que juego limar la diferencia en el marcador hasta cerrar el choque con un 29-28, que si bien es cierto maquilla el encuentro, no menos verdad es que los ribereños ya tenían finiquitado.
El Villa de Aranda sube una plaza en la clasificación. Ahora es séptimo con 10 puntos antes de descansar hasta el próximo 12 de noviembre debido al parón en la Liga. Ese día los ribereños viajarán a Benidorm para medirse a una escuadra levantina que ocupa el farolillo rojo tras caer esta jornada ante Cangas en Galicia (30-21).