Los ribereños caen en Puente Genil (29-25). La distancia respecto al descenso se mantiene a cuatro puntos tras sendos tropiezos de Benidorm y Cangas. La próxima jornada Anaitasuna visita el Príncipe de Asturias.
El Villa de Aranda sigue sin ganar. Derrota en Puente Genil (29-25). Ya son nueve jornadas sin hacerlo con un balance de siete derrotas y dos empates. La última alegría queda lejos el 29 de octubre en el Príncipe de Asturias tras superar a Guadalajara (29-28). Preocupante.
El equipo parece estar atravesanso por ese "episodio de ansiedad por ganar", que mencionó el propio entrenador de los ribereños, Álvaro Senovilla, en la previa del duelo ante los cordobeses.
El primer período en el Alcalde Martín Salas se torció a los diez minutos cuando el marcador ya reflejaba un desesperanzador 8-3. La pelea tenía que durar mucho más en una cancha donde es tan difícil puntuar, pero se decididó pronto. A pesar de que los amarillos reaccionaran para situarse 13-11 a falta de diez minutos, los de Quino Soler apretaron los dientes para hacer sufrir de nuevo a un Villa de Aranda que se marcharía al descanso con cuatro goles de desventaja (16-12)
La segunda mitad duró apenas diez minutos ya que el marcador, a pesar de una tímida reacción ribereña (17-15), se manejaba en las rentas de la primera parte. Cuatro tantos de renta en el minuto 40 (21-17). Una diferencia que aumentaría con el 24-19 y que los de Senovilla no serían capaces de neutralizar para cerrar una jornada con derrota en Córdoba, 29-25.
Los ribereños siguen en la duodécima posicion con 12 puntos y mantienen la distancia respecto a los puestos de descenso gracias, nuevamente, a los descalabros de Cangas en Pamplona (33-22) y de Benidorm en Granollers (28-26). La jornadas dejó además las derrotas de Santander (28-27) y Guadalajara (28-31) por lo que haber puntuado, o mejor aún ganado, hubiera despegado de la quema a un Villa de Aranda que deberá seguir sufriendo.