Tras una mala primera mitad (10-14) los de Senovilla acaban logrando el primer triunfo de la temporada (28-25)
Debut victorioso. El Villa de Aranda firmó su primera noche épica con Álvaro Senovilla en el banquillo. El nuevo proyecto ribereño demostró tener capacidad de reacción. Una mala primera parte (10-14) no hacía pensar en un final triunfal para los del Príncipe de Asturias, que parecieron transformarse tras el paso por los vestuarios para dar la vuelta a marcador y llevarse los dos primeros punto de la temporada.
El encuentro vio a dos escuadras diametralmente opuestas en cada una de sus partes. Los ribereños empezaron mal y acabaron fantásticamente, mientras que los irrundaras se fueron desinchando con el paso de los minutos. El físico fue determinante, pero más aún los ajustes defensivos, con Monteserrat y Mascariello intratables, la aparición de un Juanlu Moyano, sensacional en el lanzamiento, además de la dirección de Adrián y los tantos de Álvaro Torres desde el central. No por menos estuvo el juego abierto buscando los espacios en la defensa guipuzcoana en la segunda mitad.
Con eso, garra y un público como el del las mejores citas, el Villa de Aranda logró lo impensable tras los primeros 30 minutos, la remontada (28-25). Tras la joranda inaugural los arandinos se colocan en sexto lugar en la clasificación. Ahora la plantilla descansará hasta que el lunes se retomen los entrenamientos, antes de medirse el miércoles (20:15 hs) a Puerto Sagunto en territorio valenciano.