En un final frenético los de Senovilla desperdician una renta de dos goles a favor con 25-27. Los ribereños siguen invictos y terceros con seis puntos.
El Villa de Aranda está intratable. Sólo los ribereños paracen ser su rival. En Pamplona sumaron un punto más. Siguen invictos y terceros. El equipo acarició el triunfo. Lástima. Y es que a falta de tres minutos para el final los de Senovilla ganaban 24-27. Pero, a este equipo hay que exigirse en su justa medida. ¿Quién esperaba estar sin perder tras la cuatro primeras jornadas?. Ni los más optimistas lo esperaban.
Lo de Pamplona fue una muestra más de que el equipo sigue creciendo. Suma y sigue y aún tiene mucho margen de mejora. Sea como fuere los ribereños planteron un encuento de tú a tú. No se escondieron y fueron por delante en el marcador en varia fases del primer acto para cerralo con 13-14. Serio.
En la reanudación el equipo volvió a ofrecer su mejor cara, aunque aparecieron las sombras en forma de errores y cuando menos se han de esperar, al final. Un lástima porque el trabajo de los arandinos fue espectácular tanto en defensa como en ataque. Amérigo sostuvo en la portería y Manu, demostró ser una gran realidad, ya no una esperanzadora promesa. El canterano firmo otros cinco tantos. Junto a él Nantes y Moyano abrieron brecha y se hizo el silencio en el polideportivo de Anaitasuna con rentas a favor de los castellanos de tres goles. Así se entró en la fase final del encuentro, donde con balón para poder matar el encuentro los amarillos erraron y de cerrar con dos goles a favor, los de Juanto Apecetxea apretaron para a falta de 15 segundos lograr el 27-27 final.
Ahora los arandinos esperarán a Huesca este próximo sábado en el Príncipe de Asturias el sábado a las 17 horas.