La escuadra amarilla sufre en el inicio iguala al descanso (12-11) y en la reanudación amplia sus rentas aunque los manchegos empatan al final (23-23)
Invicto y combativo. Así se está mostrando el Villa de Aranda esta pretemporada. Al menos, esa es una de las conclusiones a las que se puede llegar a través de los resultados. Este martes la escuadra de Álvaro Senovilla empataba (23-23) ante Guadalajara en terriotorio manchego. Primer rival de entidad y las sensaciones positivas se mantienen tras las victorias frente a Zamora (28-22) y Nava (30-37), ambos de División de Honor Plata.
El encuentro disputado en el David Santamaría de la capital manchega albergó un duelo con muchas fases de encuentro para los intereses ribereños. Un inicio poco esperanzador, con parciales de 7-4, 9-4 o 10-5, no hacía prever un encuentro sencillo. Pero si algo ha demostrado el cuadro amarillo en esta nueva etapa es su capacidad de reacción. Así se llegaría al descenso con 12-11, tan sólo un tanto por detrás.
Una recuperación que fue superior en el inicio de la segunda mitad. Un Villa de Aranda más conectado llegó a poner una renta a favor en el marcador de 14-19, impensable en el primer acto.
Pero lo mejor estaba por llegar en una etapa de preparación en la que nadie quiere perder. De este modo Guadalajara se acercó en el marcador hasta el 21-22, en el minuto 50. El final del encuentro fue frenético, en un escenario que se produjeron muchos errores, propios de esta época. Así en los apenas 10 minutos restantes tan sólo se anotaron cinco tantos más para pasar del 23-23 (min. 55) al 24-24 con el que se cerró el choque.
Ahora el Villa de Aranda regresará a las sesiones de trabajo este miércoles antes de devolver la visita a Zamora el próximo viernes (19) en el cuarto encuentro de la pretemporada.