Rubén Esteban, directivo del club, en declaraciones a la Cadena SER, reconoce distanciamiento de un amplio sector de la actual directiva con la presidencia y que el riesgo de desaparición del club es real si no se recupera la complicidad que hubo hace algunos años
El Villa de Aranda convoca elecciones. La fecha, el 13 de febrero. Antes, el día 15 enero, una Asamblea extraordinaria de socios porque hay directivos que han querido tener la honestidad de mostrar el estado actual de las cuentas, cómo se queda el club y cuantas explicaciones requieran los socios.
Rubén Esteban, directivo del Villa de Aranda, apoyo de la secretaría técnica y unos de los principales responsables de captar recursos económicos, fue entrevistado en la Cadena SER donde habló del mejor momento deportivo en la historia del club, las diferencias y su sentido crítico hacia la gestión de Fernando Peña y de lo incierto del futuro de la entidad.
ÁREA DEPORTIVA
Rubén Esteban puso el acento en que "no existe la misma complicidad que otros años (respondiendo a que se ha perdido casi una tercera parte de la masa social) y es evidente que, como directiva, nos sentimos solos. El primer año en Asobal hubo un boom y después se ha ido perdiendo fuerza. Quizá se han cometido errores. Ahora, para volver otra vez a salir adelante, hay que recuperar masa social y estar unidos. Esto quema mucho. El mucho trabajo que se realiza para después recibir muchos palos, encontrarte con gente por la calle que te insulta. Hay situaciones que te quitan el sueño. Hay un proyecto deportivo que viene de los últimos años, decidimos apostar por Jacobo Cuétara porque siempre nos ha gustado como trabaja, con el primer equipo y con las categorías inferiores. Es un grandísimo entrenador. La plantilla que hemos hecho ha costado mucho trabajo porque se meten muchas horas, se viaja mucho y los recursos son escasos. Es evidente que no podíamos pensar estar tan arriba pero que, ahora, no podemos negarnos a soñar con ser más ambiciosos".
PRESENTE, ELECCIONES Y FUTURO
Por otro lado, Esteban también quiso repasar otros aspectos fundamentales para el balonmano en Aranda. "Los dos próximos meses serán decisivos para el futuro del club", afirmó. El directivo añadió que "el club estará donde las instituciones y la masa social quieran que esté".
Además, Esteban en un tono crítico dijo que "si no remamos todos hacía el mismo lado y recuperamos la complicidad que hubo en su momento será imposible".
Acerca de la actual situación que vive la junta directiva, Rubén Esteban aseguró que "no es el momento de buscar culpables y sí de aportar soluciones. Yo he sido la persona más crítica con Fernando Peña dentro de la directiva que no hemos compartido todas sus decisiones porque algunas nos fueron comunicadas cuando ya estaban adoptadas. Ha habido muchas críticas que nos hicieron daño, como cuando pidieron la dimisión de la directiva. Mucha gente a querido pedir una cabeza, tenía un objetivo claro y hubo daños colaterales para todos. Que hubieran puesto el nombre. Hubiera sido más justo. Aquí hay mucha gente en la directiva pero casi todo el trabajo recae en cinco personas. No ha habido estabilidad, se ha discrepado."
Rubén Esteban no negó que, por la presunta falsificación de la firma del anterior secretario del club estuvo en riesgo la desaparición del club por las consecuencias derivadas y que "se pidió su dimisión y se decidió que no era el momento porque no había otra alternativa".
El futuro del club es incierto. Fernando Peña se comprometió a convocar estas elecciones y no volver a presentarse y el resto de la Junta directiva, que representaría un giro a la actual forma de dirigir la entidad, está agotada. Rubén Esteban pidió, de forma insistente "ayuda para que el club no desaparezca. Más apoyo de las instituciones, recuperar más complicidad de la afición, de los medios de comunicación porque, ahora es lo que importa. En la Asamblea, que se nos diga toda la verdad de las cuentas y de la situación económica en que esta el club".