El triunfo frente al Logroñés sirvió para certificar la tercera victoria consecutiva de los ribereños que acumulan cinco jornadas sin perder. La permanencia va por buen camino. El descenso queda ahora a diez puntos.
La situación por la que atraviesa la Arandina ya a la predijo su entrenador al final de la primera vuelta. "Creo que en la segunda vuelta vamos a estar mejor", apuntó Javier Bermúdez, añadiendo que "ya conocemos a todos los equipos y el grupo va a ir a más". Mensaje esperanzador y cargado de confianza en sus posibilidades.
De momento la previsión se está cumpliendo gracias al discurso serio de la escuadra blanquiazul sobre el terreno de juego y sobre todo el hambre y la versatilidad que han demostrado todos y cada uno de los jugadores de la plantilla. Todos tienen hueco y además están entrando en el equipo cuando mejor están. "Veo a cada uno de los jugadores cada día, se como están y ponemos a los que mejor se encuentran" ha reiterado últimamente el técnico vizcaíno.
Con todo ello, el equipo ha logrado dar un serio paso adelante en la lucha por evitar el descenso. Cinco jornadas sin perder, tras la derrota en Ferrol (3-0) con un acumulado de dos empates seguidos (Coruxo 1-1 y Racing 0-0) y las tres últimas citas sumadas por victorias (Astorga 2-0, Celta B 2-1 y Logroñés 1-2).
SIN COMPLEJOS Y CON PRUDENCIA
El buen momento no ha de crear una euforia desmedida. Algo que conociendo el carácter de Javier Bermúdez será muy difícil que suceda. Aunque todo puede pasar. La cita ante el colista, el Peña Sport, este próximo domingo (17:00 hs) en El Montecillo pondrá a prueba la fortaleza adquirida por los blanquiazules.
RENOVACIONES Y ELECCIONES
Cuando apenas se ha cerrado hace menos de un mes el mercado invernal, aparecen ya los cantos de renovaciones. Y es que sin dejar de llevarse por el buen memento del equipo, la escuadra blanquiazul está demostrando el potencial que algunos le presumían.
Así pues y ante la compleja tesitura de un período electoral por delante, la Arandina no ha de perder tiempo, tampoco precipitarse, pero tener muy en cuenta que la trayectoria de varios de los jugadores no está pasando inadvertida. La solvencia defensiva en la que ha emergido la figura de Pablo junto a Pajarero y Segio Noche. La sensatez que ofrece el juego Gonzalo junto a la aparición de Ochoa. La aportación del 'pichichi' del equipo, Pau Franch y el desborde de Portero. Son algunos de los ejemplos en los que depositar nuevamente la confianza en estos y otros jugadores. Pero si hay una piedra angular de este proyecto, quien ha sabido leer todas y cada una de las particularidades de los jugadores y los contrarios, que ha crecido y ha hecho crecer al equipo para que ahora esté en plena disposición de dar un paso más que no sólo la permanencia. Ese es Javier Bermúdez, al que por la evolución de su trabajo en una mista temporada, de seguro no le van a faltar tampoco ofertas.
La Arandina necesita continuidad de un proyecto que funciona y que está demostrando dar en la tecla para permitir, por primera vez en su historia, poder jugar una temporada más, y de forma consecutiva, en Segunda División B. La pelota está en el tejado de la directiva que tendrá que mover ficha sin prisa, pero sin pausa.