La derrota ante el Izarra (0-1) vuelve a situar a los ribereños a siete puntos de la salvación. Restan ocho jornadas. La permanencia se antoja imposible para un equipo que no ha logrado sumar dos victorias seguidas esta temporada. Y peor aún, no ha ganado lejos de El Montecillo. Próxima jornada visita a Mieres.
Derrota fatal. La Arandina no cumple la hoja de ruta marcada para mantener las pocas opciones reales de salvación. Había que ganar en casa y se perdió. El Izarra fue mucho mejor en su planteamiento. Espero su momento y sentenció. Los de Ferreras, no. El equipo atacó sin orden y perdonó. Así, a falta de diez minutos para el final Galán ejecutó la esperanza de los de El Montecillo. 0-1.
No es tiempo para especulaciones y menos aún para desaprovechar ocasiones. La Arandina lo hizo y quedó sepultada. Ahora el equipo se sitúa nuevamente a siete puntos, tanto del 'play out', como de las posiciones de salvación directa. Poco menos que un milagro será necesario. "Tenemos que ganar seis partidos de los ocho que restan", sentenció el técnico madrileño.
Los datos son testarudos. Disputadas 30 jornadas la Arandina, ni ha logrado sumar dos victoria seguidas -este domingo tuvo otra nueva oportunidad-, ni sabe lo que es ganar fuera de casa.
La próxima jornada, visita a Mieres para medirse a un Caudal que saldrá con el cuchillo entre los dientes para dar la estocada a un equipo moribundo. Las matemáticas dictarán sentencia.