El equipo de Senovilla cedió un empate frente a Puerto Sagunto (24-24) a la para que Cangas también empató en su cancha y Benidorm perdió
El Villa de Aranda mantiene cuatro puntos de distancia respecto a la zona de descenso. Su error como local quedó minimizado por la derrota de Benidorn en su cancha frente a Huesca o el empate de Cangas como local frente a Puente Genil. También cayó Sinfin. No es el conjunto ribereño el único en tiempos de apuro. Este sábado desaprovechó el factor campo para dar un golpe de autoridad y se mantiene con una inestabilidad que genera vértigo en su masa social.
Puerto Sagunto mandó. La primera rivalidad, la de los ritmos, lo ganaron los valencianos. Primer asalto (9-9) a ritmos realmente bajos. El Villa de Aranda tuvo momentos francamente buenos, jugó para situarse con una ventaja de tres goles pero tres pérdidas de balón consecutivas volcaron el marcador. Mala elección de pase o lanzamiento en acciones nada forzadas. Sin un por que, sin un motivo que lo justificase, pasó de hacerlo muy bien a ponerse en manos de un rival al que también le faltó criterio para abrir una brecha de significativas dimensiones. En defensa, como casi siempre, lamentable. El agujero en el centro fue de unas dimensiones que hasta hacieron muy meritorio que el equipo se sostuviera.
SEGUNDO ASALTO. Mucha igualdad en la reanudación. Las exclusiones lastraron a los locales pero sobrevivieron para situarse con dos goles de renta y diez minutos en los que administrarlas. Un tiempo muerto de Nikola Milos, una defensa que alimentaba las ambiciones de los valencianos y las exclusiones giraron la suerte del partido. Alternativas en los últimos instantes, acción final del Villa de Aranda para ganar pero, otra vez, y ya es reiterativo, la elección de la acción final dejo mucho que desear. El punto no fue poco porque el Villa de Aranda llegó a tener unos instantes una inferioridad de dos jugadores aunque no supo o no pudo ganar en el último ataque.