Los amarillos doblegan a Santender (30-26) demostrando que la derrota del pasado fin de semana fue un accidente. El equipo se carga de moral para recibir a Bidasoa en el Príncipe de Asturias.
Victoria y pilas cargadas. El Villa de Aranda supera a Santander en el ensayo general para el debut en ASOBAL. Los de Álvaro Senovilla se impusieron (30-26) en la tarde de este sábado en el Príncipe de Asturias a la escuadra que, apenas seis días atrás, propició el único borrón en la preparación de los amarillos.
Con un equipo descansado y sin problemas físicos, el Villa de Aranda tenía muchas cosas que demostrarse a sí mismo. Primer objetivo, recuperar sensaciones. Segundo, llegar en óptimas condiciones a la semana del debut.
El encuentro ante los santanderinos comenzó arrollador. Así, del 3-1 del primer parcial se pasó a ventajas de 12-6 o 15-9 que precipitarían el 17-12 con el que se llegó al descanso.
Ya en la reanudación la tónica fue similar. Pruebas en defensa, trabajo colectivo en las transiciones y un equipo que ganaba en orden para certificar con el paso de los minutos el buen trabajo realizado. Lo que es lo mismo, victoria. 30-26.
SUSTOS SIN CONSECUENCIAS
El partido tuvo algún que otro sobresalto físico que afortunadamente no acabó encendiendo las alarmas en el banquillo amarillo. Y es que, tanto Iker Antonio, como Lucas Mascariello tuvieron que retirarse algunos minutos de la cancha por lesión.
En principio no parece nada grave por lo que ambos estarán en condiciones para abordar la semana de entrenamientos del esperado debut en ASOBAL del nuevo proyecto ribereño, el próximo sábado 10 de septiembre a las 20:30 hs. ante Bidasoa.